Pues si ha sido un fin de semana con dos salidas (sábado y domingo), cortas de kilómetros pero muy intensas, me refiero a cuestas, sábado en la Pedriza, y domingo en La Morcuera.
Las dos salidas con mi entrañable y veterano compañero de correrías Carlos, el sábado nos dirigimos a la Pedriza y dejamos el coche en una de las primeras revueltas que hay nada más pasar el punto de control antes de llegar al alto de Quebrantaherraduras, hay una valla forestal que inicia un camino que acaba en un alto después de 33 minutos de muy dura constante subida (por lo menos para mi), continuamos un tramo más en una altiplanicie y cuando los cronos marcaban 40 minutos, vuelta por el mismo sitio, total al final 1:12 minutos.
Hoy domingo después de mucho dilucidar nos hemos ido al alto de la Morcuera, allí pasada la Fuente del Cosio en el refugio Juvenil que hay en el lado izquierdo de la carretera, sale un camino que va directamente a Rascafria, más en concreto a la zona de las piscinas naturales, mi idea ha estado clara desde el principio, no quería hacer esfuerzos súper excesivos y más después de los de ayer, así que le he dicho a Carlos, vamos a ver, desde aquí el camino es todo de bajada?, afirmativo me responde Carlos, pues está claro, ponemos cronos, bajamos hasta que marquen 30 minutos, cuando llevemos media hora bajando, parada y vuelta; así lo hemos hecho, la subida dura y constante también, pero como esto va por sensaciones, pensaba que iba a sufrir o parecerme más dura que la de ayer, pues no se porque la verdad pero no ha sido así, con la perenne compañía de Carlos en todo momento codo con codo y al mismo ritmo los dos, hemos hecho la dura vuelta con muchas mejores sensaciones que ayer, cuando me he querido dar cuenta, ya divisábamos al fondo el refugio donde habíamos dejado el coche aparcado, nos hemos permitido el lujo de forzar los últimos 400/500 metros para marcar al final 1:04, muy buenas sensaciones, pues “solo” hemos cedido 4 minutos en la subida con respecto a la bajada, bien es cierto que hemos bajado prudentes pero la inercia de la cuesta abajo te lleva las piernas a otro ritmo eso es evidente.
Conclusión buen fin de semana, y hasta me dicen que he perdido algún “kilito”, de momento no me quiero ni pesar, pues cuando me acerco la báscula se aleja.
Como último comentario decir que hoy ha sido mi 53 cumpleaños, el mejor regalo ha sido el comprobar que estoy mejor día a día y que después de muuuuuuchos años las ganas de seguir poniéndome las zapatillas y salir a correr no han disminuido, siguen ahí, esto es como una religión, una filosofía de vida, y si tengo gente al lado para hacer salidas mejor que mejor, aunque se que la “soledad del corredor de fondo” espero que me siga acompañando de vez en cuando durante los años que el cuerpo aguante.





