A lo que voy que me lío, pues que corrí la Liberty para acompañar a Lena (mi compañera de correrías), para intentar hacer marca y buena posición en su categoría (más de 50A en mujeres), su mejor marca estaba en 49’ y tenía al alcance los 47’ y con eso hasta podría tener opciones de trofeo y todo viendo los tiempos de referencia en su categoría del año anterior.
La verdad Lena estaba bien preparada, habíamos hecho algunos entrenos buenos por la sierra con cambios de ritmo y habían sido muy positivos, además estaba muy motivada por su séptimo puesto final en su categoría en la Maratón de Madrid.
El domingo para empezar fue un estrés total, llegamos justos de tiempo a la zona de salida por Goya en Madrid (zona complicada), porque habíamos recogido a más gente por el camino, no encontramos aparcamiento, Lena que se pone nerviosa porque hay que recoger los chips primero, hemos perdido a Eufe y demás gente, acordamos que se baja a recoger los chips y me espera en una esquina del palacio de los deportes, consigo finalmente dejar el coche (después de muchas vueltas), en el parking de Goya debajo de Palacio de los deportes, encuentro a Lena que me está esperando con los chips, intentamos buscar a Eufe, dani y demás gente sin éxito pues hay mucha gente (más de la que esperaba), nos ubicamos en la salida, cerca de los primeros puestos para no esperar demasiado desde el pistoletazo hasta que pisamos la alfombra de salida, la idea era salir a 4:30 4:35 los primeros kilómetros, se da la salida, el primero 4:28, 4:30 el segundo, 4:35 el tercero, y llegamos a la Castellana, este tramo es jodido y engañoso, porque es de subida constante, no muy pronunciada, casi imperceptible en algunos tramos pero de subida, y no hay otra que hacerlo a ritmo constante, pues eso sí, no tiene altibajos ni repechones pronunciados.
Pero al pasar por el kilómetro 5 Lena me dice, “he pinchado”, la verdad mirando los pasos por kilómetro veía que íbamos a menos, por segundos pero a menos, la digo que no se preocupe, que no mire el reloj y que intente seguirme, yo iba bastante preocupado de no dar tirones ni de incrementar ritmo ni de separarme en exceso de ella, a todo esto pillamos a Dani compañero de correrias los fines de semana, se nos pega y hacemos grupito pero la verdad con Lena siempre a remolque y quedándose un poco en algunos tramos, sinceramente iba forzada, la decía que se relajase si quería, recuperamos y seguimos luego, pero no respondía, así que llegamos a Concha Espina, la cuesta, la famosa y puta cuesta, la de la Media, la de la salida de la San Silvestre, la de CSIC, que está ahí siempre la jodia, corta pero exigente.
Intento dar ánimos a todos y acometerla de la forma que mejor podamos, Dani aguanta pero Lena se queda, la espero y en el último tramo la veo sufrir, con calor que es un factor también muy determinante que no la ha ayudado mucho la verdad, intento animarla, venga ahora lo fácil Príncipe de Vergara y todo para abajo la digo, la verdad aunque cómodo siento la espalda totalmente mojada de sudor, realmente hace calor, cosa que no ha ayudado mucho.
Le digo a Dani que se marche y enfilamos la parte fácil de bajada por Príncipe de Vergara, tramo teóricamente para recuperar pero las fuerzas de Lena estaban definitivamente mermadas, le quito presión a la situación, le digo que busque un ritmo cómodo y a acabarla, doblamos finalmente por Goya, y el último Kilómetro es cuesta arriba, pero vamos oliendo ya la meta es lo de menos.
Foto enfilando el último Kilómetro Lena al fondo de amarillo y yo al otro lado de oscuroAl final 49:47 marcaba mi crono, la verdad Lena se ha quedado con la espinita clavada de poder hacerlo mejor, yo se que puede, veremos donde podremos desquitarnos.
Foto de la recta final en primer lugar Lena, en la esquina derecha un servidorAhora me queda el segundo objetivo, la Media de Leganes con mi primo Dani, está muy motivado porque es su primera media, yo creo y confío en el, es más, estoy convencido que lo vamos a hacer, pero eso queda para la próxima crónica.




Nos unían un montón de cosas, nuestra afición al deporte, la organización desde hace ya bastantes años de torneos y partidos del equipo de futbol de nuestra empresa con otros equipos de clientes, nuestros juegos olímpicos y esas inolvidables medallas ganadas en las dos primeras ediciones, que todos sabemos muy bien que sin el hubiera sido imposible conseguirlas, nuestra peña quinielista y esas comidas homenaje a falta de premios mas ostentosos, y tantas y tantas vivencias que ahora se agolpan en la memoria.
